viernes, 8 de noviembre de 2013

Primeros latidos.

Comienza una nueva etapa. Este será un lugar seguro donde refugiarme cuando las velas, el incienso y la música creen ambiente y necesite que mis dedos escriban lo que mi mente necesita expresar. Seguramente habrá entradas que nunca verán la luz porque un sucio "borrar" las envíe al lugar de las ideas olvidadas, de los relatos sin final. Otras historias se quedarán aquí encerradas en la pantalla de un posible lector que las haga revivir. A ti, los ojos que siguen estas líneas, gracias por estar aquí, noto tu calidez y casi puedo escuchar tus pensamientos cobrando vida y arropando a los héroes de mis batallas.


Gracias a todos los que creen en mi espíritu y me han guiado en este dulce caminar.
A mi madre, la dedicatoria de mi primer libro sabes que es para ti. Cumpliré tu sueño, tú proteges los míos.
A ti, Laura, por ser la sonrisa que me da vida.
A mi abuela, mi ángel de la guarda.

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