La magia del cine. La emoción contenida en una pantalla. La ficción hecha realidad por algunos segundos. El amor. El amor que mueve montañas. El amor que todo lo cambia. Los besos. Hay tantas clases de besos en el mundo y tantas formas de besar y de recibir un beso...
Hay besos de cuento. Historias donde el príncipe y la princesa son felices y comen perdices, donde la fantasía se apodera de las almas. Este es el cuento de Aladdín y Jasmine y de su lámpara maravillosa y de su mono Abú y de las aventuras que suceden en la ciudad de Agrabah. Este es mi cuento preferido sin lugar a dudas. Y es que, ¿quién no ha soñado nunca con que le muestren un mundo ideal montados en una alfombra voladora? Bueno, igual dicho así no pero vamos, la esencia es la misma.
Hay besos que se dan sin saber la verdadera identidad. Flechazos que suceden por arte del azar. Hay besos que llevan el sabor de la inocencia y el desconocimiento. ¿Qué se siente al besar a la muerte? No podrían haber elegido mejor actor, Brad Pitt, encarnando el papel de Joe en Conoces a Joe Black, jugando con la posibilidad de no ser quien realmente es, de empezar de nuevo, de sentir por un instante la sensación contraria a la que brinda su profesión. Interesante.
Besos de bandidos. Besos de tipos malos, besos de granujas, de rompecorazones, de eternos villanos. Después del beso no sabes si quieres gritar o volverle a besar.
Hay besos originales, besos que se dan más allá de la vergüenza, besos en la garganta, besos en la nuca, besos en la clavícula, besos con sabor a mantequilla. Amélie, cuánto te debo. Son tiempos difíciles para los soñadores.
'Elle va changer ta vie...'
Hay besos tan casuales y románticos que unen los extremos, que atraen a los polos opuestos :)
Hay besos furtivos, besos que se intentan retener, besos que saben a gloria que no entienden de amistad ni de promesas. Son besos que te elevan, besos que te hacen olvidar por un momento a quien le debes lealtad. Son besos irracionales pero tan reales...
Hay besos que se fotografían, besos que pasan a formar parte de la historia, besos que esconden enigmas, besos de despedida.
Los hay que no se dan por lo que darlos significaría. Besos que se hacen esperar, besos que ser retuercen perezosos una mañana de domingo en la cama.
Hay besos que dan nombre a un cuadro y ese cuadro es tan profundo que duele sólo de mirarlo.
Hay besos entre bestias y bellas. Hay besos que rompen una racha de pesadilla. Besos que devuelven la vida. Bestias que son una delicia. Bellas que te encandilan.
Hay besos tan tristes que pierdes la esperanza. Hay besos que no se dan entre cuerpos sino entre almas.

Bésame,
¿capaz o incapaz?
'Te digo que Romeo y Julieta no eran de este planeta'. Jarabe de palos para ti. Esta historia mueve los engranajes del romanticismo, cambia el curso de las palabras, eleva la esencia de la prosa, transmite el elixir de la lírica, enloquece el sentimiento, frustra a la rabia. Romeo y Julieta eres tú, soy yo, somos nosotros.
Besos que cierran etapas, besos que curan heridas, besos que llenan vacíos. Besos que se dan la mano con la familiaridad, con la razón, con el amor.
Hay besos tan deliciosos que dan envidia sólo de imaginarlos.

Besos ciegos.
Besos que no se pueden frenar pero contra los que tratamos de luchar. Duelen, dan vértigo, besos a lo desconocido, besos a lo que no está escrito, besos tan difíciles de dar pero tan sentidos...

Hay besos que no se pueden explicar, simplemente se guardan en la retina para poderlos disfrutar tantas veces como la vida nos permita.
Los besos, ese magnetismo, esa mezcla entre pasión y corazón. Existen tantos besos como labios que aún están por cruzar. Qué eternidad el mundo de los besos. Eternamente suyos, eternamente nuestros, eternamente míos.