Tiempos de cambio. Personas que se van y quedan en el recuerdo. El sabor amargo de la derrota. El calor que aprieta y no te deja respirar. Los zapatos que hacen ruido al andar. Las manos frías. No me escuchas gritar tu nombre porque caminas a diez mil pasos de mí. Y por más que lo pienso
el tiempo de las cerezas nunca llega en Noviembre.
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